Artículo: “Colombia y España: tan lejos, tan cerca”, por nuestro colegiado Manuel Alcántara, publicado en la Esquina Desnuda el día 12 de agosto de 2020

Artículo: “Colombia y España: tan lejos, tan cerca”, por nuestro colegiado Manuel Alcántara, publicado en la Esquina Desnuda el día 12 de agosto de 2020

El Colegio de Ciencias Políticas y Sociología de Castilla y León les recomienda el artículo: «Colombia y España: tan lejos, tan cerca», por nuestro colegiado Manuel Alcántara, publicado en la Esquina Desnuda el día 12 de agosto de 2020.

“Colombia y España: tan lejos, tan cerca”

Son tiempos miserables. Al dolor de miles de personas se suma la penuria de millones, el desconcierto y la urgencia de que todo quede detrás. Arribar a un lugar seguro sin plantearse si del que se procedía lo era. No importa. Tampoco es relevante si lo que debe llegar es nuevo. Hay que salir de una vez y, sobre todo, no mirar atrás, aunque hubiera muchas responsabilidades que dirimir. La gente es perezosa y su afán es otro, los decisores ni se lo plantean y a la oposición lo que de verdad importa es el desgaste de aquellos para reemplazarlos cuanto antes.

Los números son caprichosos y, además, a veces poco fiables. Las fuentes que cuantifican el impacto de la pandemia son bastante cuestionables, pero son las que hay. En la semana pasada, Colombia y España, países de parecida población, coincidieron en el número de infectados por la COVID-19, poco más de 350.000 personas, si bien la cifra de fallecidos sigue siendo mucho menor en el primero que en el segundo. Sin embargo, la realidad que hay detrás es diferente pues la lacerante desigualdad en Colombia, el peso de su economía informal y el equipamiento sanitario precario hacen que allá el impacto sea más gravoso.

En otro ámbito hay también una oprobiosa escena concordante. Dos jefes de Estado anteriores ocupan la atención del público por afectarles decisiones judiciales en ambos países. Aunque su condición es diferente por tratarse de un presidente democráticamente electo y de un rey institucionalmente ungido por un pacto constitucional, su preeminencia está por encima de toda duda. Si el primero, Álvaro Uribe, en su inicial reacción ha proclamado que “la privación de mi libertad me causa profunda tristeza por mi señora, mi familia y por los colombianos que todavía creen que algo bueno he hecho por la patria”. Del segundo, Juan Carlos de Borbón, nada se sabe directamente. Mientras que el expresidente está sujeto a detención preventiva domiciliaria, el rey emérito fija su residencia en un país inicialmente desconocido.

El presidente Duque ha validado a quien fuera su padrino al señalar que “he sido, soy y seré un creyente en su inocencia y en su honorabilidad”, para añadir un poco después que “soy garante y protector de las instituciones”. Por su parte, el presidente Sánchez ha insistido en que “nadie puede sustraerse a la transparencia de los medios informativos, ni a la acción de los tribunales… No se juzga a las instituciones, se juzga a las personas”. Resulta problemático que se evalúe el pasado inmediato de dos países de acuerdo con el quehacer de dos hombres cuyas acciones precisas son objeto de enjuiciamiento, pero el carácter universal e igual de la Justicia ofrece poco margen; por otra parte, si su papel preciso en la historia reciente quizá devengó una intervención excepcional es algo que ahora no está en consideración y tampoco recaba opinión unánime.

El escenario de los dos países se yuxtapone cuando la respuesta a la pandemia, cuya evolución dista de ver su fin, y a sus efectos, se confunde en una agenda política donde las responsabilidades de los anteriores mandatarios constituyen el punto que canaliza la atención mediática. Usadas como argumento fundamental de la liza política sendos gobiernos ven cómo se empantana su gestión ante la crisis social y económica más seria vivida en las últimas décadas. Por otra parte, su naturaleza coalicional, que añade serias dosis de debilidad -mayor en el caso español por su carácter parlamentario-, se ve distraída por el ruido de los próceres que quisieron unir a la nación y no lo lograron.

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